Debemos crear en los alumnos un interés genuino hacia la escuela, que sepan captar su importancia y perciban la utilidad que esta tiene. Un docente que es capaz de vibrar en su clase, es un docente motivador de la misma. Es decir: debemos dar confianza al alumno, brindarle una atmósfera de tranquilidad y alegría, donde se planteen situaciones que este pueda resolver con éxito, para que sepa que es capaz de aprender y que tiene utilidad en la vida cotidiana. Es muy importante valorar, conocer, respetar, y hacerles saber a cada uno de nuestros estudiantes que su calidad de vida nos interesa y que cada uno con sus características propias es importante para el grupo. Las ideas de cada uno deben ser escuchadas, y los errores cometidos deben servir de base para mejorar. Jamás desvalorizar a un alumno por su opinión, o por sus limitaciones, o correremos el riesgo de que repruebe o lo que es peor, que abandone la escuela.
La importancia de impregnarse del contexto, de los intereses y actividades de los alumnos radica en que no humanizamos y los humanizamos a ellos. EL docente ya no seria el catedrático de conocimientos ecuménicos como solo emisor sino parte del medio que rodea al alumno. El alumno por lo tanto deja de ser un numero en la lista, un sujeto a evaluar, se convierte en la persona a nuestro cargo que sera instruida y capacitada para resolver problemas de su vida cotidiana. El que queremos de los alumnos es parte intrínseca de nuestra vocación, la congruencia de ambas partes responde al cuestionamiento 2. El como solo se respondería cuando el docente se acerque a la comunidad del alumno, sepa en que ocupa su tiempo libre, que consume, con quien se relaciona, sus carencias económicas, culturales, anímicas etc.
Iniciar en la búsqueda de los intereses de nuestros alumnos es una tarea interesante y la mayor de las veces placentera pues al encontrarse con el otro en situaciones que lo motivan y lo mueven en el interés de aprender más y de compartirlo con los que les rodean es un camino por el que creo debemos iniciar para después poder dar respuesta al para que y como le vamos a llegar a los chicos y ganarnos su confianza en todo caso creo que el ganarse su confianza y crear un ambiente armónico en nuestras clases no sería un fin sino el camino por el cual transitemos día a día a la par con ellos, para brindar(nos) la oportunidad de crecimiento y aprendizajes significativos y por lo tanto permanentes
Para construir confianza y armonía con los alumnos, sugiero que averiguemos:
ResponderEliminar1) Que queremos de los alumnos
2) Para qué
3) Por qué y cómo
¿Tu qué opinas?
Debemos crear en los alumnos un interés genuino hacia la escuela, que sepan captar su importancia y perciban la utilidad que esta tiene. Un docente que es capaz de vibrar en su clase, es un docente motivador de la misma. Es decir: debemos dar confianza al alumno, brindarle una atmósfera de tranquilidad y alegría, donde se planteen situaciones que este pueda resolver con éxito, para que sepa que es capaz de aprender y que tiene utilidad en la vida cotidiana.
EliminarEs muy importante valorar, conocer, respetar, y hacerles saber a cada uno de nuestros estudiantes que su calidad de vida nos interesa y que cada uno con sus características propias es importante para el grupo. Las ideas de cada uno deben ser escuchadas, y los errores cometidos deben servir de base para mejorar. Jamás desvalorizar a un alumno por su opinión, o por sus limitaciones, o correremos el riesgo de que repruebe o lo que es peor, que abandone la escuela.
La importancia de impregnarse del contexto, de los intereses y actividades de los alumnos radica en que no humanizamos y los humanizamos a ellos. EL docente ya no seria el catedrático de conocimientos ecuménicos como solo emisor sino parte del medio que rodea al alumno. El alumno por lo tanto deja de ser un numero en la lista, un sujeto a evaluar, se convierte en la persona a nuestro cargo que sera instruida y capacitada para resolver problemas de su vida cotidiana.
ResponderEliminarEl que queremos de los alumnos es parte intrínseca de nuestra vocación, la congruencia de ambas partes responde al cuestionamiento 2. El como solo se respondería cuando el docente se acerque a la comunidad del alumno, sepa en que ocupa su tiempo libre, que consume, con quien se relaciona, sus carencias económicas, culturales, anímicas etc.
Iniciar en la búsqueda de los intereses de nuestros alumnos es una tarea interesante y la mayor de las veces placentera pues al encontrarse con el otro en situaciones que lo motivan y lo mueven en el interés de aprender más y de compartirlo con los que les rodean es un camino por el que creo debemos iniciar para después poder dar respuesta al para que y como le vamos a llegar a los chicos y ganarnos su confianza en todo caso creo que el ganarse su confianza y crear un ambiente armónico en nuestras clases no sería un fin sino el camino por el cual transitemos día a día a la par con ellos, para brindar(nos) la oportunidad de crecimiento y aprendizajes significativos y por lo tanto permanentes
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